Mientras el parón de selecciones continúa, con jugadoras como Liv Pennock convocada con Países Bajos sub-19 y Kautar Azraf con Marruecos, ha surgido un nuevo inconveniente, esta vez para el partido programado el 11 de noviembre frente al Arsenal en el Spotify Camp Nou por la Champions League, a las 18:45 horas.
Tal y como ha informado La TdG, la entidad blaugrana ha hecho una petición formal a la UEFA para encontrar una solución, debido a la huelga convocada para ese día.
Un cambio de planes
Esport3 añadió que prácticamente es inviable jugarlo en esa fecha, por lo que, a falta de entenderse con las gunners, se deberá encajar una nueva fecha en el calendario. La opción sería un día antes, aunque ello supondría alguna modificación en la jornada previa de la Women’s Super League, donde tienen programado un encuentro en Anfield el 8 de noviembre.
Son muchas situaciones de por medio que deben encajar, en busca de la mejor solución para ambas partes.
Dada la anticipación con la que el Barça se está organizando para evitar problemas en los desplazamientos y en la asistencia, lo normal sería llegar a un consenso para que esa jornada de la fase de liguilla pueda disputarse con normalidad.
La idea de juego como prioridad
Mientras se busca una solución, Pere Romeu habló para ESPN y repasó diversos temas, como el liderazgo de las capitanas, su nominación a Mejor Entrenador, el Balón de Oro y un mensaje de Flick antes del Clásico, además de los objetivos a nivel de club, con un Mundial de por medio y la ‘plantilla corta’.
«Creo que el trabajo de un entrenador es intentar hacer que tu equipo rinda, esté quien esté. En la temporada pasada teníamos unas futbolistas que, desde aquí, un agradecimiento por todo lo que han dado y lo que hemos conseguido juntos, pero, una vez que se van, es lo que ha habido hasta ahora. Ahora empieza una nueva etapa. Vienen jugadoras nuevas con mucha energía, con mucha ilusión; suben jugadoras jóvenes preparadas para dar el salto, que eso es importante. Todo lo que sean caras nuevas siempre da un plus de energías, de sinergias, de proceso de adaptación. Somos un equipo distinto al de la temporada pasada. No nos podemos quedar anclados en lo que éramos anteriormente y, con lo que somos ahora, estoy convencido de que vamos a seguir jugando y haciendo las cosas muy bien».
«Creo que el trabajo de un entrenador es intentar hacer que tu equipo rinda, esté quien esté. En la temporada pasada teníamos unas futbolistas que, desde aquí, un agradecimiento por todo lo que han dado y lo que hemos conseguido juntos, pero, una vez que se van, es lo que ha habido hasta ahora. Ahora empieza una nueva etapa. Vienen jugadoras nuevas con mucha energía, con mucha ilusión; suben jugadoras jóvenes preparadas para dar el salto, que eso es importante. Todo lo que sean caras nuevas siempre da un plus de energías, de sinergias, de proceso de adaptación. Somos un equipo distinto al de la temporada pasada. No nos podemos quedar anclados en lo que éramos anteriormente y, con lo que somos ahora, estoy convencido de que vamos a seguir jugando y haciendo las cosas muy bien».
Frases que dicen mucho del trabajo que se viene realizando: adaptarse a diversas circunstancias y aprovechar las piezas que tiene a disposición para seguir ejecutando bajo nuestra filosofía y nuestro ADN.
Las salidas forman parte del fútbol, y las llegadas también. Ante esos cambios de ciclo, tener a una figura que lidere a esta gran generación de jugadoras jóvenes, junto a veteranas que les trasladen lo que es representar este escudo, es señal de estar en buenas manos.
«Mi equipo marca un gol y lo celebra a muerte; falla una ocasión y se prepara para presionar el siguiente balón. Si nos atacan, el equipo repliega y llega antes que el rival. Son cosas básicas, pero innegociables para mí».
Nadie ni nada está por encima del club, y es una lección que el tiempo siempre ha dejado.

