En lo que continúa el parón de selecciones, Aitana Bonmatí aprovecha el tiempo y ha compartido una historia en su cuenta oficial de Instagram, donde está realizando una rehabilitación especial con el dispositivo Winback BACK4, que funciona con tecnología de tratamiento con ondas térmicas profundas. Este dispositivo activa la circulación sanguínea y estimula las células de los tejidos y músculos profundos, lo que acelera la eliminación de las rigideces musculares y los dolores residuales, y eleva la eficiencia de la preparación física sin cargar los músculos con ningún esfuerzo adicional.
Desde que volvió a los terrenos de juego ha comentado que hay un dolor que persiste, pero que es algo con lo que las deportistas de élite deben lidiar. Es una situación difícil, pero ya pasó lo peor, y todo lo que ayude, bienvenido sea.

Una reflexión importante
En otra entrevista, esta vez para el diario AS, la capitana Irene Paredes volvió a responder sobre el partido contra el Real Madrid y su futuro, y dejó más claro que está a gusto en Barcelona, pero que ya decidirá. También comentó la importancia de una Masia que está aprovechando las oportunidades y dio su opinión sobre quién debería ganar el Balón de Oro, decantándose entre Patri Guijarro y una Alexia Putellas a la que intentó convencer de que se quedara.
«Es una pena que se vaya tanto talento, porque creo que, si hubiese alguna manera de retener a todas esas jugadoras, podríamos tener una liga más competitiva. Pero a la vista está que es tentador irse a otras donde compiten más, o es más difícil ganar los partidos. Y no nos vamos a engañar: hay otro componente importante, el tema del salario. Si te van a pagar más y vas a competir más…, entiendo que haya gente que se vaya, y lo respeto. Ojalá seamos capaces de crear una liga atractiva».
Aunque sea un tema recurrente del que muchas jugadoras han alzado la voz, razón no le falta, y nunca está de más volver a dejarlo en evidencia. Si bien no es el motivo principal de las salidas, y la decisión depende de cada jugadora, es un aspecto que puede terminar teniendo peso e influencia a la hora de dar el paso hacia otra competición.
Por más quejas que haya habido de protagonistas que han aprovechado su altavoz, la Liga F parece estar en un estancamiento, o en un avance que solo se da de manera muy paulatina. Lo cual preocupa, y más con el paso del tiempo.
También le preguntaron:
¿Cómo lleva usted las redes sociales?
«Sí tengo, pero he aprendido a utilizarlas. Es muy fácil meterte en Instagram y criticar. Yo he intentado no hacer caso a eso. Soy muy consciente de mi día a día, de cómo lo vivo, de dónde estoy, del rendimiento que doy en cada momento. Lo que no puedo es hacer caso a todo el resto del mundo; no ayuda. Ni cuando te halagan mucho ni cuando intentan reventarte».
¿El odio llega al vestuario? ¿Lo habláis?
«Sí, suele llegar. Y en ocasiones lo comentamos. Es muy fácil opinar desde tu sofá con tu teléfono móvil».
Lo mejor es ignorar esos comentarios de odio que, por desgracia, abundan. Solo una misma sabe lo que vive en el día a día y cómo se gestiona en todo aspecto. Hay que saber recibir el elogio y la crítica constructiva, pero distinto es recibir odio, comentarios malintencionados y llenos de mala fe, que solo tienen el objetivo de herir para desahogar lo que llevan dentro.
Las redes sociales tienen una parte muy bonita y, a la vez, una fea. Es muy fácil escribir sin tener ni idea de algo, pero, felizmente, tenemos grandes ejemplos como el de la de Legazpi, que nos deja un consejo sabio y necesario.
