Claudia Pina ha sido elegida Mejor Jugadora de septiembre en Liga F. Cuatro goles y dos asistencias en tres partidos. El póker del Clásico no entra en la cuenta, porque es de octubre, y aun así el premio se sostiene solo con lo que hizo el mes pasado.
Su septiembre ha sido increíble. Fue protagonista ante el Sevilla, donde anotó en los 60 minutos que disputó en la victoria por 0-4; luego, contra el Atlético de Madrid, asistió en el 4-2; y, por último, ante el Deportivo Alavés Gloriosas, firmó un hat-trick, haciendo gala de sus distintos recursos ofensivos.
Y todo esto, descansando ante el Logroño United y dejando de lado lo que ha sumado en la UEFA Women’s Champions League.
En ocho partidos oficiales suma 495 minutos y 11 goles. Pero, más allá de las cifras y las estadísticas, es una jugadora que decide en distintos aspectos, como se está viendo en este inicio de temporada.

Interior, delantera de asociación
No es una 9 de área fija. Juega entre líneas, recibe a la espalda del central o al pie, gira y ya está de cara. No es estática: tiene mucha movilidad y el desmarque le sale hacia dentro, no solo al espacio. Llega desde segunda línea, tiene buen último pase y define a un toque. En el primer control de un duelo individual suele ganar la acción. También amenaza de media y larga distancia. Y, cuando no tiene el balón, no desaparece: presiona, ocupa y juega por detrás de la referencia.
Por eso el premio de septiembre no es solo de goleadora. Es de una jugadora que está ordenando el ataque y, de paso, resolviéndolo con una efectividad brutal.
