Ahora que ha finalizado el torneo, con España campeona del mundo tras vencer a Corea del Norte en la tanda de penaltis (0-0, 4-3), Pere Romeu podrá contar de nuevo con Carla Julià y Aïcha Camara, además de con Noa Jiménez y Julia Torres si la línea defensiva lo requiere, ya que habrá que seguir gestionando minutos por la carga acumulada.

Justamente, una recuperada Clara Serrajordi no pudo estar por lesión. Al igual que Irene Paredes, una Aitana Bonmatí recién reincorporada y una Cata Coll que no estuvo en la última convocatoria por decisión técnica le han dado la enhorabuena al equipo.

Durante este periodo han surgido alternativas interesantes, como Lúa Arufe y Sydney Schertenleib por las bandas izquierda y derecha, respectivamente, pero nada como volver a disponer de jugadoras que se desempeñan de forma natural en esas posiciones.

Lo que queda claro, una vez más, es que hay una gran generación en el fútbol femenino español y también entre las jóvenes blaugranas, que siguen demostrando, asumiendo responsabilidades y dando pasos adelante. Así se ha visto desde ciertas salidas, ante un mercado inflado y lo complicado que resulta el Fair Play Financiero de LaLiga.

Ahora el Barça Femení, a la espera de seguir vaciando la enfermería, puede afrontar con algo más de tranquilidad los partidos que vienen en Champions y en Liga F (AS Roma y Real Madrid), con el objetivo de volver a ganarlo todo, esta vez compitiendo por cinco títulos.

Ya queda menos para que regrese Renee Van Asten y, poco a poco, la plantilla irá cogiendo forma, con la ventaja de haber encontrado soluciones con las que se podrá contar para un futuro muy ilusionante.